Comunicació

Albatros i petrells grans passen gairebé el 40% del seu temps a alta mar, on cap país té jurisdicció

  • Un estudio internacional muestra que albatros y petreles grandes pasan el 39% de su tiempo en lugares de alta mar donde ningún país tiene jurisdicción
  • Los albatros y los petreles grandes son el grupo de aves más amenazado del mundo, con más de la mitad de las especies en riesgo de extinción
  • Este hallazgo destaca la necesidad de cooperación internacional para asegurar adecuadamente su conservación

 

Foto: Pardela cenicienta volando (Calonectris diomedea) (Autor: Victor Paris)

 

 

Esporles, 4 de marzo de 2021. Un estudio internacional liderado por el Centro de Ciencias Ambientales y Marinas (MARE) de Portugal, y en el que también participa el IMEDEA (CSIC-UIB), muestra que albatros y petreles grandes, aves marinas altamente amenazadas, pasan el 39% de su tiempo en lugares donde ningún país tiene jurisdicción.  El estudio, publicado en la revista Science Advances, se ha llevado a cabo a través de un nuevo análisis global de los movimientos de estas aves durante todo el año gracias a la cooperación de decenas de investigadores de dieciséis países, que compartieron sus datos a través de Seabird Tracking Database, un repositorio administrado por BirdLife International para facilitar las colaboraciones internacionales entre investigadores que trabajan en la conservación de aves marinas.

 

 

Para la realización de este estudio los investigadores rastrearon los movimientos de 5.775 aves de 39 especies diferentes, equipándolas con dispositivos electrónicos miniaturizados de geolocalización en 87 lugares de reproducción de 17 países, desde la isla japonesa de Torishima, donde el Albatros de cola corta (Phoebastria albatrus) se reproduce en un volcán activo, hasta el hogar tropical del Albatros de las Galápagos (Phoebastria irrorata).

 

 

Foto: José Manuel Igual colocando el geolocalizador en una pardela cenicienta (Calonectris diomedea) (Autor: GEDA)

 

El Grupo de Ecología y Demografía Animal del IMEDEA ha colaborado en los marcajes de Pardela cenicienta (Calonectris diomedea y Calonectris borealis) en islotes de Baleares y en las Islas Chafarinas, Estas especies se desplazan en invierno al Atlántico, alimentándose en aguas internacionales de ambos hemisferios, acercándose a las costas de Africa o América y permaneciendo principalmente en áreas marinas de varios países africanos como Mauritania, Senegal, Ghana, Angola, Namibia o Sudáfrica.

 

 

En este trabajo se demuestra que todas las especies cruzan regularmente las aguas de otros países, lo que significa que ninguna nación puede garantizar adecuadamente su conservación. Son áreas de aguas internacionales que cubren la mitad de los océanos del mundo y un tercio de la superficie terrestre. Este estudio revela hasta qué punto las aves marinas conectan países entre sí.

 

 

Por ejemplo, el albatros de Ámsterdam (Diomedea amsterdamensis), en peligro de extinción, pasa el 47% de su tiempo en aguas internacionales del Océano Índico. Aunque se beneficia de una fuerte protección en su única colonia reproductora en la isla de Ámsterdam (uno de los territorios del sur de Francia), su conservación en el mar es mucho más complicada cuando deambulan por los mares en busca de su presa, el calamar. Los menos de 100 albatros adultos de Ámsterdam que quedan, se mueven por un área muy extensa que se va desde Sudáfrica hasta Australia, por lo que minimizar el riesgo de que mueran en las artes de pesca requiere una coordinación internacional.

 

 

Los albatros, pardelas y otros grandes petreles se encuentran entre los animales más amenazados del mundo, con más de la mitad de las especies en peligro de extinción. Mientras están en el mar, se enfrentan a una serie de amenazas como lesiones o mortalidad por artes de pesca, contaminación y pérdida de sus presas naturales debido a la sobrepesca y al cambio climático. Las interacciones negativas con la pesca son particularmente serias en aguas internacionales donde hay menos control sobre las prácticas de esta industria y el cumplimiento de las regulaciones. Además, más allá de la pesca, actualmente no existe un marco legal global para abordar la conservación de la biodiversidad en alta mar.

 

 

Las conclusiones de este estudio surgen en este momento oportuno en que las Naciones Unidas están discutiendo un tratado global para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en aguas internacionales, y muestran, de manera inequívoca, que estas aves necesitan una protección confiable que se extienda más allá de las fronteras de cualquier país. Las medidas legales que se sometan a discusión en el marco del tratado, como la instauración de evaluaciones de impacto ambiental en las actividades industriales en alta mar, pueden ayudar a reducir el impacto en las especies que allí se encuentran. Esta acción global es necesaria no sólo por lo que ocurre con las aves marinas, sino porque esto también pasa con muchos otros animales marinos, como tortugas marinas, focas, ballenas y peces.

 

 


Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)

Más información: